05 julio, 2010

rojo encarnado

amanezco con vuestros ojos de pez muerto,
las marcas de las llagas en vuestra piel.
cada mañana sigo vuestras cicatrices,
me pierdo en el mapa que dibujan
y siempre llego al vacío, vuestro vacío.

cada mañana me protejo de vosotros
aferrándome con fuerza al amor
y desprendo una luz de un rojo encarnado
que no os ciega, que no veis.

y cada noche muero un poco
al sentir como me apago,
mientras me acuna la desesperanza
de vuestro amanecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario