23 septiembre, 2010

vergel

mi útero hostil,
anticipadamente yermo,

tu recuerdo en mis carnes,
tan profundo,

dejaron sin voz
a un gorrión que me habitaba,
al que yo desconocía
pues jamás oí su canto.

ayer escapó de mi jaula
y vi el batir de sus alas
y escuché su melodía.

ayer descubrí, sembrado en mi ser,
el anhelo de un futuro,
el de una nueva vida.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias, David, me alegra que te guste lo que escribo.
    Un beso(x4)

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  2. Admiro la gente que tenéis esa genialidad a la hora de escribir poesía... Me encantan tus versos.

    Saludos.

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