A mi alrededor caen estatuas,
se derrumban edificios,
arden los parques
y el subsuelo, totalmente anegado,
deja escapar negros riachuelos
por el alcantarillado.
Mientras nosotros, tras el toque de diana,
marchamos ciegos
a ganarnos la vida.
22 enero, 2011
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Ahí le has dado, ciegos.
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